
- La Plataforma en Defensa del Patrimonio de Sevilla y la Asociación de Profesores para la Difusión y Protección del Patrimonio Histórico (Ben Baso), se movilizan un mes más a las puertas del histórico recinto.
- El colectivo de Dos Hermanas Asociación Salvemos la Hacienda Ibarburu, se sumaron a la recogida de firmas para devolver al dominio público este emblemático espacio, cerrado y privatizado desde 1992.
SEVILLA – 22 de mayo de 2026 | Fieles a su cita mensual, los colectivos en defensa del patrimonio sevillano han vuelto a salir a la calle para defender un espacio que pertenece a la historia viva de la ciudad. Como cada tercer jueves de mes, miembros de la Plataforma en Defensa del Patrimonio de Sevilla y de la Asociación de Profesores para la Divulgación y Difusión del Patrimonio Histórico (Ben Baso), se concentraron a las puertas del Patio de los Naranjos con un objetivo claro: informar a la ciudadanía y continuar con la recogida de firmas que exige su reapertura pública y gratuita.
Las organizaciones recuerdan que el Patio de los Naranjos ha sido, durante siglos, un lugar de confluencia de culturas, de descanso y de sosiego en pleno corazón de Sevilla. Un espacio abierto que formaba parte del día a día de los sevillanos y visitantes.
El origen del cierre: de plaza pública a taquilla obligatoria
Durante la jornada informaron a los transeúntes sobre el proceso de privatización de este espacio, desconocido por muchos. Hasta el año 1992, el Patio de los Naranjos funcionaba de facto como una plaza pública más de Sevilla. Sin embargo, coincidiendo con la Exposición Universal de ese año, el Cabildo cerró sus puertas para celebrar la exposición Magna Hispalensis. Lo que inicialmente iba a ser una medida temporal se convirtió en definitiva: desde entonces, el recinto no volvió a abrir sus puertas si no es previo pago de una entrada.
El proceso de privatización se consumó jurídica y silenciosamente en el año 2010, fecha en la que la Iglesia Católica inmatriculó a su nombre todo el conjunto, incluyendo la Giralda y el Patio de los Naranjos, inscribiéndolos en el Registro de la Propiedad como si fuesen simples «dependencias anexas» de la Catedral.
Solidaridad entre colectivos y apoyo ciudadano en redes
La movilización de este jueves evidenció que la lucha por el patrimonio es compartida por toda la provincia. En esta ocasión, los colectivos sevillanos contaron con el apoyo y la presencia de compañeras de la Asociación «Salvemos la Hacienda Ibarburu» de Dos Hermanas, que quisieron sumar sus fuerzas a la protesta.
Además, la jornada dejó constancia del gran respaldo ciudadano que recibe la iniciativa. Entre las numerosas personas que se acercaron a firmar se encontraba un miembro de la Asociación «Los Dólmenes de Valencina de la Concepción», quien no dudó en dejar grabada su opinión en vídeo para apoyar la campaña.
Las declaraciones de los ciudadanos que apoyan la causa se irán publicando a lo largo de los próximos días en el perfil oficial de Instagram de la plataforma, buscando amplificar en el entorno digital un clamor que ya está en la calle: “que el Patio de los Naranjos vuelva a ser de todos”.
